En la plataforma audiovisual BASE VIDEO consideramos de vital importancia poder pensar la producción audiovisual acompañada de herramientas bibliográficas que provoquen sismos estéticos y epistemológicos como los de su objeto de estudio. Los textos nos habilitan a reflexionar y articular ideas entre los videos en función de su puesta estética, política, territorial e histórica. Si conformamos y alimentamos una biblioteca virtual que dialogue con los videos, estaremos logrando democratizar cada vez más el conocimiento, como así también expandiendo las redes entre artistas, docentxs, investigadorxs y entusiastas de distintas generaciones.

Si tomáramos los programas de estudio de cualquier institución educativa de nuestro país, ¿no les resultaría descabellado encontrar que el mayor porcentaje de autores resulte ser de mujeres? A fin de continuar desnaturalizando formas de habitar las disciplinas artísticas y la academia desde nuestra condición de mujeres (cis y trans), nos propusimos discutir sobre la operación discursiva del propio concepto de biblioteca:

  • ¿Cómo queremos abordar los trabajos audiovisuales en tanto que el mayor acceso a libros proviene de pensadores hombres?
  • Si nuestra intención es crear redes de conocimiento e intercambio, ¿no resulta de carácter imperativo promover la visibilidad de pensadoras mujeres?
  • ¿Qué dificultades sorteamos con los derechos de autor de los libros con miras a favorecer su libre intercambio online?

A la hora de trabajar la biblioteca para BASE VIDEO y pensarla estructuralmente asumiendo una perspectiva de género, podremos deconstruir en forma constante nuestra visión como espectadorxs y las representaciones del video que estemos viendo y/o analizando.